La alcalinidad total de una piscina: el tampón que estabiliza el pH

La alcalinidad total es el dato más subestimado del mantenimiento. Es lo que impide que el pH oscile en todas direcciones. Entenderla es dejar de perseguir un pH inestable.

En resumen

La alcalinidad total mide el poder tampón del agua: su capacidad de resistir cambios de pH. Demasiado baja (por debajo de 80 mg/L), el pH se vuelve inestable y hace yoyó; demasiado alta (por encima de 150 mg/L), el pH se bloquea y resiste las correcciones. El rango bueno está en torno a 80 a 120 mg/L. Ajustar la alcalinidad antes que el pH es la clave de un agua estable.

Para qué sirve la alcalinidad

Imagina la alcalinidad como un amortiguador del pH. Con una buena alcalinidad, el pH encaja las perturbaciones (lluvia, añadido de producto, bañistas) sin moverse mucho. Sin ella, la mínima gota de corrector hunde o dispara el pH: el agotador efecto «pH yoyó», caro en productos.

Los valores correctos y cómo ajustarlos

Apunta a unos 80 a 120 mg/L. Para subir una alcalinidad baja, se usa un incrementador de alcalinidad o bicarbonato de sodio. Para bajar una alcalinidad alta, se añade corrector pH- por pasos, con la filtración en marcha. En todos los casos: la alcalinidad se ajusta antes que el pH.

Qué hacer, paso a paso

  1. Mide la alcalinidad

    Usa una tira o un kit que mida la alcalinidad. Anota el valor antes de cualquier corrección.

  2. Corrige la alcalinidad primero

    Baja: incrementador de alcalinidad o bicarbonato. Alta: pH- en pequeños pasos.

  3. Luego ajusta el pH

    Una vez la alcalinidad en rango, el pH se estabiliza mucho más fácilmente.

  4. Vuelve a medir tras la lluvia

    Las lluvias intensas bajan la alcalinidad: compruébala tras una tormenta.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el valor correcto de alcalinidad?

Unos 80 a 120 mg/L. Por debajo de 80, el pH se vuelve inestable; por encima de 150, se bloquea y resiste las correcciones.

¿Hay que ajustar la alcalinidad o el pH primero?

La alcalinidad primero, siempre. Es lo que estabiliza el pH: sin una alcalinidad correcta, cualquier ajuste de pH es efímero.

¿Qué diferencia hay entre alcalinidad y pH?

El pH mide la acidez del agua; la alcalinidad mide su capacidad de resistir cambios de pH. Están ligados, pero es la alcalinidad la que mantiene el pH estable.