Cambiar el medio filtrante: cuándo hacerlo y cómo abordarlo

El medio filtrante (arena o vidrio) no dura para siempre: cuenta unos 5 años para la arena y 8 para el vidrio. Pero la edad es solo una referencia: mientras el agua siga clara y la filtración aguante, no hay prisa. Se reemplaza cuando aparecen los signos de desgaste, y se hace muy bien uno mismo.

En resumen

Un medio filtrante envejecido se colmata, se compacta y deja que el agua pase por «caminos preferentes» sin filtrarla de verdad. El resultado: un agua que sigue turbia pese a una química correcta, contralavados cada vez más frecuentes y una presión que sube rápido en el manómetro. Si marcas esas casillas, es hora de cambiar el medio. La operación necesita sobre todo un aspirador de agua/polvo y algo de esfuerzo; sin profesional.

¿De verdad hay que cambiarlo?

Llegar a 5 años (arena) u 8 años (vidrio) no significa «reemplazar ya». Es un recordatorio. Mientras tu agua esté clara y la filtración aguante sin contralavados sin fin, conserva tu medio. Reemplázalo, en cambio, si observas varios de estos signos:

  • El agua sigue turbia pese a un pH y un cloro correctos y suficiente filtración.
  • Contralavados frecuentes: tienes que lavar el filtro cada vez más a menudo.
  • La presión sube rápido tras un lavado: el medio se colmata (se compacta y «canaliza»).

El material

Lo más útil es un aspirador de agua/polvo para retirar el medio viejo. Ten listo el medio nuevo con el volumen y la granulometría correctos (indicados en el filtro), y una mascarilla: la arena desprende un polvo de sílice que conviene no respirar.

Truco de acceso: si el difusor o los brazos colectores no se desmontan y estorban la aspiración, pega con cinta un trozo de manguera de jardín en la punta del aspirador: así llegas al fondo del depósito y a los rincones sin forzar nada.

Después del cambio

Un contralavado y luego un enjuague son imprescindibles para evacuar el polvo fino del medio nuevo antes de volver a filtrar. Anota el año del cambio: te sirve de referencia para la próxima vez.

Qué hacer, paso a paso

  1. Apaga la bomba y aísla el filtro

    Detén la filtración. Cierra las válvulas de aspiración y de impulsión si las tienes, y libera la presión (tapón de vaciado o purga de aire).

  2. Abre el filtro

    Retira la válvula selectora (o la tapa). Localiza el tubo central y los brazos colectores para no dañarlos al vaciar.

  3. Aspira el medio viejo

    Con el aspirador de agua/polvo, retira toda la arena o el vidrio viejos. Si el difusor bloquea el acceso, pega un trozo de manguera de jardín en la punta del aspirador para llegar al fondo y a los rincones.

  4. Vierte el medio nuevo

    Protege el tubo central (un poco de agua en el fondo amortigua la caída) y vierte el medio nuevo hasta el volumen indicado en el filtro. No superes la marca: el medio necesita espacio para expandirse durante el lavado.

  5. Vuelve a montar y contralava

    Vuelve a colocar la válvula y su junta. Haz un contralavado y luego un enjuague para evacuar los finos del medio nuevo.

  6. Vuelve a filtración

    Pon la válvula en «Filtración» y arranca la bomba. Comprueba que no haya fugas y anota el año del cambio.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que cambiar el medio filtrante?

Cada 5 años para la arena y 8 para el vidrio, a título orientativo. No es una fecha límite: mientras el agua siga clara y la filtración sea eficaz, puedes conservarlo más tiempo.

¿Se puede sustituir la arena por vidrio?

Sí, el vidrio filtrante va en el mismo filtro de arena. Filtra algo más fino, se colmata menos y dura más. Respeta el volumen indicado (el vidrio es algo menos denso que la arena).

¿Cómo vaciar el medio sin desmontarlo todo?

Un aspirador de agua/polvo hace el grueso del trabajo. Si el difusor no se desmonta, pega un trozo de manguera de jardín en la punta del aspirador para llegar al fondo del depósito.